Influencias clave en la obra platónica: Pitagóricos
¡Bienvenidos al primer día del blog! Tengo un gran deseo de que este espacio crezca y sea útil para todos. Hoy, por ser el primer día, vamos a comenzar desde el principio: Platón. Pero antes de sumergirnos en su pensamiento, es importante entender de dónde viene, o mejor dicho, qué otros filósofos influyeron en su obra. En esta entrada, os explicaré las principales influencias que marcaron su filosofía y cómo estas contribuyeron a la formación de su pensamiento.
Comenzaremos con los pitagóricos, con sus ideas tanto religiosas como matemáticas. Después hablaremos de Parménides de Elea, también conocido como el filósofo de la Identidad. Luego llegaremos a Heráclito de Éfeso, un filósofo que, sin duda, da mucho que pensar. Continuaremos con los sofistas, quienes influenciaron el panorama filosófico de la época. Y finalmente, nos adentraremos en Sócrates, el maestro que dejó una huella profunda en Platón.
1. Los Pitagóricos
Los pitagóricos fueron una escuela filosófica de carácter religioso fundada por Pitágoras alrededor del 530 a.C., en Crotona, una ciudad en el sur de Italia. Pitágoras nació en Samos en el 571 a.C. y, tras una vida llena de estudios y viajes, se asentó en Crotona, donde estableció su escuela.
La escuela pitagórica no solo era filosófica, sino también religiosa y estrictamente ascética. El ascetismo es una doctrina que busca la liberación del alma a través de la renuncia a los placeres mundanos, con el fin de alcanzar un mayor conocimiento y perfección espiritual. Los miembros de esta escuela vivían bajo reglas muy estrictas y mantenían un secreto sobre sus enseñanzas, lo que ha dificultado conocer sus doctrinas de manera directa.
Entre las principales ideas de los pitagóricos se encuentran:
- La physis como estructura matemática
Los pitagóricos creían que la realidad podía ser explicada mediante un proyecto de racionalización y matematización de lo real, basándose en la búsqueda de la proporcionalidad. Uno de los primeros descubrimientos que les llevó a esta idea fue la armonía musical. Al observar cómo se organizan los sonidos musicales, los pitagóricos se dieron cuenta de que la frecuencia de vibración de una cuerda es inversamente proporcional a su longitud. Es decir, si tenemos dos cuerdas igualmente tensas, pero una tiene el doble de longitud que la otra, la cuerda más larga vibrará a la mitad de frecuencia. Esto demostró que las proporciones matemáticas organizan la armonía.
Este principio de proporciones también se extiende a otras disciplinas. Hoy en día, los pintores y escultores utilizan las proporciones áureas, un concepto directamente derivado de las enseñanzas pitagóricas, debido a que estas proporciones son consideradas estéticamente agradables a la vista. Lo mismo ocurre en la música, donde las proporciones matemáticas descubiertas por Pitágoras producen una sensación de armonía. Los pitagóricos creían que todo lo que está en equilibrio y armonía, ya sea en la música, el arte o la naturaleza, está regido por leyes matemáticas.
Una vez hecho este descubrimiento, los pitagóricos extendieron la idea a toda la naturaleza, considerándola también ordenada por proporciones matemáticas. Si las proporciones podían generar armonía en la música, entonces ¿por qué no podrían también ser la clave para explicar el orden del cosmos? Este enfoque llevó a los pitagóricos a ser los primeros en estudiar la naturaleza a través de una estructura matemática.
La estructura matemática (arjé) que los pitagóricos proponían estaba representada por el número, y su objetivo era descubrir un arjé ordenado en el mundo. Para ellos, la ciencia consistía en estudiar las matemáticas y su aplicación a la naturaleza, como un medio para entender cómo evolucionan los fenómenos físicos, químicos y biológicos. Así, la ciencia no solo se dedicaba a estudiar lo observable, sino también a buscar ecuaciones matemáticas que explicaran la physis en todos sus niveles.
Para ellos, el número era el principio fundamental de toda la realidad, lo que denominaban el arjé. Aristóteles, en su Metafísica, sostiene que “[los pitagóricos] consideraban que el número era principio, tanto en cuanto materia de las cosas existentes como en relación con sus propiedades y estados”. Es decir, todo lo que existe, desde las cosas más simples hasta los fenómenos más complejos, estaba regido por leyes matemáticas. Este principio de buscar un orden a través de las matemáticas también fue retomado por los científicos del Renacimiento y más adelante.
Un ejemplo de esto es Galileo, quien, en su obra Il Saggiatore, expresó que “la filosofía está escrita en ese grandísimo libro que tenemos abierto ante los ojos, quiero decir, el universo, pero no se puede entender si antes no se aprende a entender la lengua, a conocer los caracteres en los que está escrito. Está escrita en lengua matemática y sus caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las cuales es imposible entender ni una palabra; sin ellos es como girar vanamente en un oscuro laberinto”. Esta frase resalta la importancia de las matemáticas para comprender la naturaleza.
- La concepción del alma
La concepción del alma en la filosofía pitagórica está fuertemente influenciada por la religión órfica (una religión de oriente medio), que pone énfasis en la salvación individual del alma. Según los pitagóricos, el cuerpo era concebido como una especie de cárcel para el alma, de la cual esta debía liberarse. Para lograr esta liberación, el alma tenía que pasar por un proceso de purificación que incluía sucesivas reencarnaciones, es decir, la transmigración del alma de un cuerpo a otro. Sin embargo, la clave para alcanzar esta liberación no se encontraba solo en la reencarnación, sino también en el estudio de la filosofía y las matemáticas. Los pitagóricos creían que sin las matemáticas, el ser humano permanecería como un ser "animal", es decir, incapaz de alcanzar una comprensión profunda de la realidad y de liberarse de las ataduras materiales del cuerpo. Pues resulta que el cuerpo, con sus necesidades y sus pasiones, le impide al alma alcanzar el conocimiento. Las matemáticas y la filosofía eran vistas como las herramientas fundamentales para lograr la salvación del alma y alcanzar un estado de perfección espiritual.
- La gnoseología pitagórica
En la gnoseología o teoría del conocimiento de los pitagóricos, el razonamiento matemático, y no los sentidos, era considerado la única vía auténtica para acceder a lo real. Para ellos, los sentidos eran engañosos y no proporcionaban un conocimiento verdadero, ya que las percepciones sensoriales eran solo representaciones superficiales de la realidad. En cambio, a través del pensamiento lógico y las matemáticas, se podía alcanzar el conocimiento profundo y verdadero del universo. Este enfoque racionalista sería retomado y ampliado por Platón, quien, influenciado por la tradición pitagórica, también subrayó la importancia de la razón y las abstracciones matemáticas como el camino para conocer la realidad. Según Platón, el mundo sensible era solo una copia imperfecta del mundo de las Ideas, que solo podía ser comprendido mediante el pensamiento puro y las matemáticas, consideradas un acceso privilegiado al conocimiento verdadero.
2. Parménides de Elea: Continuación de los Pitagóricos
Después de los pitagóricos, otro filósofo esencial que marcó el rumbo del pensamiento griego fue Parménides, nacido en Elea alrededor del 540 a.C. Aunque en ciertos aspectos continuó la línea de los pitagóricos, su filosofía se caracteriza por una crítica profunda a sus ideas y una visión radicalmente diferente sobre la naturaleza de la realidad.
Parménides es conocido como el "filósofo de la Identidad" debido a su teoría del Ser, en la que sostiene que la única realidad auténtica es inmutable y eterna. En su Poema, una obra filosófica escrita en verso, desarrolla estas ideas y critica las enseñanzas de los pitagóricos, además de enfrentarse a otros pensadores como Anaxímenes y, probablemente, a Heráclito. Mientras los pitagóricos vinculaban las matemáticas con la comprensión de un orden cósmico, Parménides ofrece una visión más radical: para él, el cambio y la multiplicidad no son más que ilusiones percibidas por los sentidos.
Una de las ideas clave de su obra es la distinción entre dos caminos hacia el conocimiento: la vía de la verdad y la vía de la opinión. La primera conduce al conocimiento seguro y verdadero, mientras que la segunda está vinculada a una forma de saber falaz e imperfecto, que solo genera contradicciones y confusión.
En la próxima entrada, profundizaremos en cómo Parménides desafió la visión pitagórica, sentando las bases de una nueva comprensión de la realidad, la cual también influiría de manera significativa en Platón.
Muchas gracias tio! La verdad es que estaba bastante perdido con los presocráticos y me ha venido muy todo eso que has explicado. Entre que tengo un examen de recuperación de Platón y que siempre me lio con estos filósofos, tu explicacion me ha aclarado bastante las cosas.
ResponderEliminarespero que lo hagas igual de bien con los otros, que no me entero de na. Muchas gracias de nuevo
¡De nada, Blanco! Me alegra mucho saber que te ha ayudado. Lo de Platón es un tema denso, así que si necesitas algo más, no dudes en preguntar. Y tranquilo, voy a intentar hacer lo mismo con los demás. Suerte con el examen, ¡seguro que lo sacas! Intentaré terminar Platón cuando antes para que te vaya bien. Y gracias por el comentario, me anima mucho.
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